
Investigadores estudiaron con luz ultravioleta las capas de calcita que cubren parte del arte de Chauvet, en Francia, sin extraer muestras ni tocar los dibujos. El método permite distinguir esos depósitos transparentes de la pared caliza y conocer mejor la superficie de pinturas de unos 37.000 años.
El equipo encabezado por Philippe Walter, de Sorbonne Université y el CNRS, analizó la fluorescencia: la luz que emiten ciertos materiales al recibir radiación ultravioleta. Aunque la pared y los depósitos tienen una composición mineral semejante, sus impurezas orgánicas producen señales distintas.
Mediciones sin pisar el suelo prehistórico
Para preservar las huellas y otros restos del suelo, los científicos operaron desde la pasarela de la cueva. Utilizaron un dispositivo que permite alcanzar sectores situados hasta 2,5 metros de ella, con la sonda a unos cinco centímetros de la pared durante la medición.
Los resultados muestran que la calcita no forma una capa uniforme. Reconocer su distribución y su relación con los trazos de carbón ayuda a estudiar cómo cambió la superficie y a seguir su conservación. Estos depósitos pueden actuar como un barniz natural, pero el trabajo no demuestra que todas las pinturas tengan la misma protección.
Una hipótesis sobre el calor
En algunos puntos se observaron emisiones anaranjadas. Los autores plantean que podrían corresponder a carbonatos alterados por el calor de carbones calientes. Es una interpretación que requiere cautela: no prueba que todos los dibujos fueran realizados con brasas encendidas.
La investigación apareció en ACS Omega el 29 de septiembre de 2026. La Sociedad Química Estadounidense la difundió el 28 de octubre e Infobae publicó su cobertura el 29. La novedad es la técnica de análisis, no el descubrimiento de la cueva.
Fuentes: ACS, 28 de octubre de 2026; estudio en ACS Omega; Infobae, 29 de octubre de 2026.
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