La aparición de un cuello separado de los hombros no habría dado de inmediato mayor libertad para mover la cabeza. Un estudio publicado el 14 de octubre en Nature propone que varios parientes tempranos de los vertebrados de cuatro extremidades tenían una región cervical mucho más rígida de lo que se suponía.

El equipo encabezado por Dana Korneisel combinó la anatomía de fósiles con ensayos mecánicos en esturiones actuales. Estos peces sirvieron como referencia porque conservan una columna dominada por la notocorda, una estructura de tejido que también tenían aquellos animales. No son una copia exacta de ellos.
El modelo estimó, para la mayoría de los animales analizados, movimientos inferiores a seis grados hacia los costados y a tres grados hacia arriba, sin rotación del cuello. Entre los casos estudiados figura Tiktaalik, un pez fósil cercano al origen de los vertebrados con extremidades.
La explicación alternativa apunta al desplazamiento: separar los hombros de la cabeza pudo relacionarse más con el uso de las extremidades anteriores para moverse que con mirar alrededor. Es una interpretación del modelo, no una observación directa de animales que vivieron hace cientos de millones de años.
También hay límites. Los cálculos se centraron en la columna; músculos, piel y otros tejidos podrían haber reducido todavía más la movilidad. El comunicado de Penn State, una institución participante, explica el trabajo pero no constituye una comprobación independiente.
Fuentes: estudio original en Nature (14/10/2026); Penn State (20/10/2026); cobertura de Infobae (23/10/2026).
Imagen: Matt Mechtley, vía Wikimedia Commons, CC BY-SA 2.0. Sin cambios de contenido; tamaño adaptado por la web.
