El observatorio espacial Swift terminó sus observaciones científicas el 20 de octubre, después de casi 22 años en órbita. La NASA informó que la pérdida de altura y el aumento del rozamiento con la atmósfera ya impiden orientar sus telescopios con la estabilidad necesaria.
El cierre deja un archivo público de unos 12 terabytes: mediciones de explosiones cósmicas, espectros y más de 1,5 millones de imágenes tomadas por su telescopio ultravioleta y óptico. Esos datos seguirán disponibles para la investigación aunque la nave haya dejado de observar.

Una misión que reaccionaba en minutos
Lanzado el 20 de noviembre de 2004 para una misión inicial de dos años, Swift detectaba estallidos de rayos gamma y giraba sus instrumentos para seguirlos, habitualmente en cerca de un minuto. La NASA contabiliza más de 2.000 estallidos y más de 1.400 supernovas observados. Sus datos contribuyeron a alrededor de 7.000 trabajos científicos.
Qué se sabe de su regreso a la atmósfera
El 20 de octubre la nave llegó a unos 275 kilómetros de altura y entró en modo seguro. El equipo de operaciones envió después la orden que puso fin a su actividad. Un intento de elevar su órbita había terminado en agosto sin realizar esa maniobra.
En su actualización del 23 de octubre, la NASA estimó la reentrada para las semanas siguientes. Ese comunicado no establece un día, una hora ni un lugar de caída. No corresponde presentar una ubicación concreta como confirmada.
Fuentes: Infobae, 27 de octubre; NASA: balance científico de Swift; NASA: cierre de operaciones, 23 de octubre. La información técnica fue contrastada con estos comunicados primarios.
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