
El polvo que cruza el Atlántico desde el norte de África también transporta microorganismos. Un estudio detectó que, durante su llegada a la Amazonía brasileña, cambió la composición de las bacterias presentes en el aire sobre la selva.
El trabajo fue publicado el 27 de octubre en Communications Earth & Environment y difundido este lunes por Infobae. La investigación corresponde a muestras recogidas en febrero de 2020: no describe una nube de polvo que esté afectando ahora a la Argentina.
Qué encontraron en la torre del Amazonas
Investigadores de la Universidad de Graz, del Instituto Max Planck de Química y de instituciones brasileñas tomaron muestras diarias durante tres semanas en el observatorio ATTO. Colocaron filtros a 42 y 323 metros de altura y compararon los días habituales con cinco jornadas en las que ingresó polvo del norte de África.
Los análisis genéticos mostraron una mayor presencia de bacterias asociadas con suelos secos y costras biológicas del suelo. En cambio, la comunidad de hongos se mantuvo relativamente estable, dominada por los que produce la propia selva.
Para reconstruir el recorrido, el equipo combinó el análisis de las masas de aire con la composición mineral del polvo. Estimó un viaje de unos diez días entre África y Sudamérica. El calcio presente en las muestras aportó otra señal compatible con el origen sahariano.
Lo que todavía falta saber
La concentración de endotoxinas en el aire se triplicó durante el episodio estudiado. Pero los autores todavía deben establecer si los microorganismos conservan viabilidad después de atravesar el océano y qué consecuencias puede tener su llegada para el ambiente y la salud.
El resultado amplía el conocimiento sobre las conexiones entre continentes: además de minerales, las corrientes atmosféricas pueden trasladar material biológico. No equivale a una alerta sanitaria para Jujuy ni demuestra un efecto sobre la población local.
Fuentes: Infobae; estudio científico; Instituto Max Planck de Química; Universidad de Graz.
