Un equipo de la Universidad Northwestern logró recuperar la señal de 51 Eridani b en observaciones del telescopio espacial James Webb donde el brillo de su estrella la ocultaba. No es un planeta recién descubierto: la novedad es una técnica para aprovechar mejor datos que ya habían sido obtenidos.
El método, llamado FLIP, utiliza un modelo digital del telescopio basado en su funcionamiento físico. Calcula cómo se dispersa la luz estelar y la resta de la imagen para distinguir objetos mucho más tenues. El trabajo se publicó el 4 de noviembre en Nature y fue difundido por Infobae.
Los investigadores probaron el procedimiento en tres sistemas. En 51 Eridani consiguieron la primera imagen del planeta a una longitud de onda de 4,3 micrómetros, relevante para estudiar el dióxido de carbono de su atmósfera. Eso no equivale a una señal de vida.
La mejora podría ayudar a buscar planetas menos brillantes y revisar observaciones archivadas. Por ahora es un resultado metodológico, no el anuncio de nuevos mundos habitables.

Fuentes: Infobae; Universidad Northwestern; estudio en Nature; NASA, imagen de archivo.
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